Nueva Política de Inmigración en Japón

El gobierno japonés  aprobó una nueva norma que permitirá dar más permisos de residencia a trabajadores extranjeros poco cualificados, con el fin de menguar la falta de mano de obra técnica en el país.

Sin embargo, aunque haya personas en desacuerdo con esto, Japón tiene que aceptar que deben de ingresar extranjeros al país, al menos en las ciudades. Aunque los visados que permiten a los extranjeros establecerse en Japón, en teoría, son en su mayor parte solamente a personas altamente calificadas, en la actualidad, la mayoría cubriendo estos puestos son estudiantes o aprendices. Casi un tercio de los trabajadores extranjeros son Chinos, Vietnamitas y Nepaleses y esto va en aumento cada año.

La aceptación de mano de obra extranjera se está viendo aumentada gradualmente en Japón, uno de los países más homogéneos del mundo, donde solo el 2% de los residentes son extranjeros, en comparación con el 16% en Francia y el 4% en Corea del Sur. Una encuesta realizada el año pasada encontró una opinión dividida sobre si Japón debería de admitir más trabajadores extranjeros, con un 42% de acuerdo y un 42% en desacuerdo.

 

El 5 de junio de este año, el primer ministro, Shinzo Abe, anunció una política nueva de inmigración donde se crearía una visa de “habilidades designadas” para poder atraer 500,000 trabajadores a Japón para 2025 para cubrir la escasez crónica de mano de obra en la agricultura, construcción, hotelería y el cuidado de ancianos. Más significativo que el número, tal vez, es la voluntad del gobierno de admitir abiertamente a los trabajadores menos calificados.

Atraer a los trabajadores extranjeros que Japón necesita no será necesariamente fácil. El lenguaje es una gran barrera que limita el ingreso, además,  las personas que quieran esta visa deberán  aprobar un examen de japonés y no se les permitirá traer al país a sus familias. Encima de esto, las empresas japonesas quieren que los extranjeros sigan las costumbres de trabajo que tienen los japoneses al quedarse más horas de las establecidas y los méritos basándose en las personas que más tiempo han estado en la empresa y no en logros hechos por los jóvenes.

Adicionalmente, el gobierno japonés necesita ayudar a los extranjeros a integrarse debido a que actualmente se hace un esfuerzo mínimo a su integración. Muchas personas sospechan de que el gobierno realmente no quieren que estas personas se integren porque no quieren que se queden. Un ejemplo de esto es que la mayoría de trabajadores extranjeros tienen que renovar su visa cada año, siempre temiendo esa posibilidad de ser rechazados. Otro ejemplo claro, fue cuando se produjo la caída de la economía del 2008 y el gobierno de Japón ofreció a los nikkeijin (personas de descendencia japonesa) vuelos gratis y otros subsidios para regresar a sus países de origen si prometían no regresar a Japón.

La aceptación de trabajadores principalmente calificados ha permitido a Japón escapar sin ninguna política de integración hasta ahora. Pero a medida que aumenta el número de inmigrantes, y especialmente a medida que se admiten más trabajadores poco calificados, esta omisión amenaza con provocar algunas preocupaciones que llevaron al gobierno a restringir la inmigración en primer lugar, como la pobreza y el crimen.

¿Ustedes qué opinan sobre esto?

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